Cómo evitar la condensación: estrategias en invernaderos

Abstract macro background with water drops on glass

Los cultivos requieren un entorno favorable en el que puedan alcanzar la máxima producción posible, siempre que no sea a expensas de sus propiedades organolépticas. El propósito del ambiente controlado, combinado con el resto de equipos, es manipular el entorno del invernadero para dotar a las plantas de unas condiciones óptimas o al menos lo más cercanas posible a ellas. 

El desafío de la condensación 

Una de las preocupaciones que tienen los productores es cuando ocurre la condensación. Esto sucede cuando el aire del invernadero está saturado y la temperatura desciende, creando así una gran diferencia térmica entre las superficies interiores y exteriores. Ante tal situación, aparece condensación de agua en la superficie interna del techo generando, entre otros, efectos desfavorables en el crecimiento y morfología del cultivo, además de la acumulación de agua en el suelo y estructura del invernadero. No hace falta decir que eso crea el ambiente perfecto para la propagación de plagas y patógenos. Esto suele ocurrir en las primeras horas del amanecer. Al mismo tiempo, también es posible por la noche y a primera hora de la tarde, cuando la temperatura desciende bruscamente y el invernadero tiene más humedad con transpiración. Los meses problemáticos son de noviembre a mayo, aunque en determinadas zonas los peores periodos son abril y mayo, debido a los mayores niveles de radiación solar, combinados con mañanas frías. 

Un modelo predictivo 

En ‘Métodos de predicción y técnicas de control de la condensación en invernaderos’, Rodríguez Díaz estableció un análisis para evaluar el efecto del sistema de ventilación y calefacción sobre la condensación, con el objetivo de desarrollar modelos predictivos. El invernadero utilizado en el estudio tenía un techo y una ventana lateral, una pantalla térmica y dos sistemas de calefacción: suelo radiante y aire caliente. Su estructura era de acero galvanizado y en su interior se cultivaban Gerberas y Girasoles. 

Se evaluó la efectividad para evitar o eliminar la condensación del sistema de calefacción. Tanto el suelo radiante como la calefacción de aire caliente se probaron sin ventilación durante el período nocturno principal. Se probaron en cinco estrategias a seguir, comparando los parámetros climáticos para determinar qué combinaciones tenían el mayor efecto sobre la condensación. Las situaciones de invernadero se observaron sin calefacción y con suelo radiante, pero también se evaluó la combinación de esta con la presencia o ausencia de la pantalla térmica nocturna y la presencia o ausencia de ventilación nocturna, con diferentes grados de apertura de la ventana del techo. 

Métodos 

Luego de comparar los valores de la humedad relativa dentro del invernadero, se observó que las estrategias que utilizaron aire caliente redujeron la humedad del 27% al 34%. Las estrategias con suelo radiante, y las combinaciones de suelo radiante con ventilación nocturna, registraron una reducción significativa de la condensación del 73%. Las combinaciones de calefacción por suelo radiante, ventilación de techo diurna y ventilación de techo nocturna obtuvieron los valores más bajos de condensación. Las estrategias de calefacción que utilizaron pantallas térmicas mostraron valores más bajos de condensación diaria promedio. Eso se debió a la pantalla térmica que retuvo el calor, por lo que el aire del invernadero alcanzó una temperatura más alta, disminuyendo así la humedad relativa y por lo tanto las posibilidades de condensación. 

Fuente:
Hortidaily.com 

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