Ventajas de la producción de arándanos en contenedores

Si usted tiene un clima favorable para el arándano y cuenta con una ventana comercial de precios muy atractivos, pero las características de su suelo resultan un obstáculo demasiado complejo de superar, puede recurrir a una solución técnica eficiente y rentable, aunque de elevado costo inicial. Se trata de la plantación del fruto azul en contenedores, práctica asociada a alta densidad, uso de sustratos, precocidad en la entrada del huerto en producción, riego por pulsos, uniformidad, poda intensiva, pero destacados y estables rendimientos.

El cultivo de arándano en macetas o contenedores es una práctica que ya tiene más de una década de historia exitosa, sobre todo en lugares donde se tienen limitaciones físicas y químicas del suelo, como altos contenidos de arcilla y bajo nivel de materia orgánica. Para satisfacer la necesidad de aireación de las raíces de arándano, la macroporosidad debe ser del orden de 50-60%. Resulta complejo modificar la química del suelo cuando hay contenidos importantes de arcilla, debido a su capacidad tampón, siendo difícil mantener el pH ácido óptimo para este berry, de 4.5 a 5.5. Un proyecto sobre esa base parte con grados de dificultad de manejo y de costos que normalmente terminan ganando la guerra.

En síntesis, la maceta constituye una solución técnica para situaciones físicoquímicas de suelos inadecuados para el cultivo, en zonas donde las demás condiciones son favorables. Además, aporta precocidad en la entrada a producción del huerto, el cual a los tres años equivale a uno tradicional al sexto.

Distintas mezclas de sustratos y su relación con tu bolsillo

Existen distintas alternativas de sustratos, que varían en aspectos como la duración de su vida útil, la necesidad de reposición de material o el consumo de agua. La elección no es solo técnica, “hay que ver cuál sustrato acomoda a la chequera del agricultor”. Se trabaja con combinaciones de distintos componentes, tales como corteza de pino compostada, turba, fibra de coco, perlita, incluso arena. Se puede emplear distintas proporciones de materiales orgánicos que aporten al arándano, hasta un extremo de hidroponía con sustratos inertes, como podría ser la fibra de coco al 100%. El mercado ofrece mezclas preparadas de diversos orígenes. Algunas de estas mezclas garantizan aspectos como uniformidad en el tamaño de partículas y menor contenido de polvo, lo que se relaciona con la vida útil, pero también con el precio. Un alto nivel tecnológico tiene un mayor valor.

En ocasiones, para reducir el costo se pueden hacer pruebas con fibra de coco de un grado más bajo y mezclarlo con corteza de pino compostada. Sin embargo, se requiere una evaluación y ajuste de este último componente. Puede pasar, por ejemplo, que el tamaño de partículas sea mayor de lo esperado, lo cual aumenta la aireación, pero baja la retención de humedad. El agua se escurrirá muy rápido y no se formará el bulbo húmedo que buscas para el crecimiento radicular.

¿Cuáles son los factores que desgastan el sustrato, por qué tienen distintas duraciones?

Las diferencias se dan al trabajar con materiales orgánicos, en los que se producen distintas velocidades de mineralización. La descomposición depende mucho de las temperaturas, de las calidades de agua y de la actividad microbiana. Mientras más microbiología en el suelo, mayor rapidez en la descomposición. Por lo tanto, se hace inestable la estructura física del componente orgánico. Una metabolización lenta significa que las partículas no pierden tamaño y por tanto no se produce una pérdida de aireación.

Volumen de sustrato requerido y cualidades del contenedor

El volumen del contenedor debe ser suficiente para permitir el desarrollo del sistema radicular. Un buen resultado se obtiene con 60 a 80 litros. Por razones económicas hay una tendencia a usar el menor volumen de sustrato que sea factible, sin embargo, volúmenes pequeños de sustrato van a ser complicados porque tendrán una vida media baja, producto de la descomposición.

La calidad de la bolsa o cubeta inicialmente no parecía ser un problema, pero dependiendo de la calidad del plástico, esto puede llegar a causar problemas. Se deben de buscar contenedores que resistan por lo menos 10 años bajo alta radiación y alto contenido de sal, que es una combinación dañina para los plásticos a corto plazo. El nivel de inversión en comparación al sustrato y la planta justifica pagar un margen adicional si es necesario y no estar cambiándolo a los tres años. Cuando el agua de riego tiene un alto contenido de sales, para desplazarlas es relevante la condición de permeabilidad del contenedor.

Los contenedores se ubican sobre una lámina plástica, la cual aísla las raíces de un posible contacto con el suelo, evitando condiciones no deseadas para el cultivo, químicas, especialmente. Por otra parte, el sistema radical no se ancla al terreno y las plantas se pueden cambiar de lugar sin impedimento. Además, opera como mulch en una franja de 70 a 80 cm que por lo general queda limpia de malezas.

Mejor control de malezas y control sanitario

Precisamente otra de las ventajas de los contenedores, es la disminución del problema de malezas y la facilidad de control. Las malezas pueden llegar por el agua de riego, y el tipo de sustrato influye en la cantidad de malas hierbas que tengas. Pero las veces que se debe limpiar y el gasto en control es muchísimo menor que en suelo. Es posible usar herbicidas residuales abajo e incluso en el contenedor y te mantienes limpio. Por eso también la nutrición es tan efectiva, todo va al sistema radicular del arándano. En general el manejo sanitario resulta más fácil. El comportamiento del agua del riego por goteo en el contenedor es muy regular, no debieran producirse las situaciones de microasfixia o asfixia que se dan en suelos, puerta de entrada a patógenos. La solución, si ocurre un problema, también es más sencilla y eficaz, se puede lavar, limpiar o sanitizar planta a planta. Por ejemplo, cuando del vivero llegan arándanos con ciertas deficiencias, se realiza una selección al plantarlas y se asignan a una válvula separada para efectuar un manejo independiente. Se pueden aplicar por separado los tratamientos que estas plantas necesitan y con esto se vuelve a dar uniformidad al proyecto. En suelo cuesta mucho hacerlo.

Fuente: Redagricola.pe

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