Cómo eliminar la mosca blanca y los trips en los cultivos

Combatir y eliminar la mosca blanca y los trips en los cultivos es un asunto de vital importancia para los agricultores en los momentos clave de la campaña. La cada vez mayor presencia de plagas y enfermedades y, por otro lado, el rechazo que el uso de métodos de defensa sanitaria convencional provoca en los consumidores, suponen la necesidad del uso de biopesticidas como herramientas viables para la gestión integrada de plagas y enfermedades.

Los consumidores son cada vez más exigentes en parámetros de calidad y ausencia de residuos químicos. Por ello, y para seguir siendo un referente exportador, los agricultores han de adaptarse a las nuevas demandas.

Esta adaptación no es sencilla, ya que el medio agrícola está en continuo cambio y evolución por sí mismo. Además de las exigencias del mercado actual, la importancia de las plagas es cada vez más significativa en la agricultura de toda global por diferentes motivos.

Por un lado, el cambio climático y el aumento de temperaturas a nivel global está provocando la no ruptura del ciclo biológico de las plagas, que se extienden hacia latitudes más altas y se expanden con mayor facilidad durante todas las estaciones del año1. Además, los vectores de virus y bacterias cada vez son más eficaces en la propagación de enfermedades con motivo de su adaptación a nuevos cultivos y ambientes².

Por otro lado, la aparición de resistencias de insectos a determinadas moléculas de síntesis destinadas a su control es cada vez más habitual. Esta situación, unida a las restricciones de uso de herramientas de síntesis convencionales fuerzan la búsqueda de otras estrategias para la protección de los cultivos. En este sentido, la elección del insecticida adecuado es esencial para eliminar la mosca blanca y los trips en los cultivos, especialmente cuando el aumento de las temperaturas y la fase de desarrollo en que se encuentra la planta anuncian la posible aparición de esta plaga.

El análisis y la búsqueda de soluciones a estos problemas de los agricultores han motivado el desarrollo de Pirecris, el nuevo insecticida de origen natural y con fórmula patentada y registrada que Seipasa introdujo en el mercado en 2017.

El poder insecticida de amplio espectro de Pirecris asegura un 100% de eficacia en campo. Este hecho lo convierte en una solución sostenible, rentable y sin residuos para los cultivos. Asimismo, el nuevo insecticida natural de Seipasa se posiciona como una sofisticada solución para incluir en programas de Gestión Integrada de Plagas con elevadas eficacias sin residuos en la cosecha.

Resultados para el control de mosca blanca

La mosca blanca supone importantes pérdidas económicas para agricultores de todo el mundo que, año tras año, padecen daños directos e indirectos sobre los cultivos. Bemisia tabaci (Gennadius) es un gran problema para los productores de hortícolas, ya que transmite más de 150 enfermedades y tiene la capacidad de desarrollar biotipos, es decir, poblaciones que se diferencian por sus características fisiológicas siendo más agresivas, por tener mayor capacidad reproductiva y/o por colonizar mayor número de plantas hospedantes3. El nuevo fitosanitario de Seipasa está registrado como herramienta para su control, gracias a su eficacia para eliminar la mosca blanca en los cultivos. Pirecris ha superado los estrictos controles y ensayos oficiales europeos que certifican su comportamiento en campo, eficacia, toxicología y nulos residuos.

Dentro de la evaluación de la eficacia de Pirecris para eliminar la mosca blanca en los cultivos se realizaron 16 ensayos GEP (Good Experimental Practices) en cultivo de solanáceas (tomate y berenjena de variedades típicas según la localización de cada ensayo). Su diseño y evaluación se basaron en las guías publicadas por la EPPO (European and Mediterranean Plant Protection Organization). 

Siguiendo las guías correspondientes, se encontraron parcelas homogéneas en las que poder hacer bloques de plantas con repeticiones y tratamientos suficientes para un análisis estadístico representativo (cada ensayo contaba con al menos cuatro repeticiones y cinco tratamientos en cada repetición). El producto a estudiar se comparó siempre con plantas sin tratamiento y con plantas tratadas con productos ya registrados, con un modo de acción similar.

Dos aplicaciones por ensayo (A y B), con un intervalo entre ellas de 7 días fueron evaluadas 3 y 7 días después de cada tratamiento (3DAA, 7DAA, 3DAB y 7DAB). Se obtuvieron los siguientes resultados siete días después de la primera y segunda aplicación (ver figura 1).

Figura 1. Diagrama Box & Whiskers en el que se refleja el comportamiento de Pirecris (a diferentes dosis) en una agrupación estadística de 16 ensayos de eficacia siete días después de la primera (7DAA) y segunda aplicación (7DAB) para el control de Bemisia tabaci en Solanáceas (tomate y berenjena). Como referencia biológica se utilizaron piretrinas naturales al 4% y como referencia convencional de síntesis química imidacloprid al 20%.

Las dosis estudiadas para el control de mosca blanca en solanáceas oscilaron entre 0.9 y 2 ml/l, convirtiéndose la dosis de 1.2 en la más eficiente, aunando eficacia y rentabilidad del tratamiento, tanto siete días después de la primera (7DAA) y segunda aplicación (7DAB) de Pirecris respectivamente.

Además, se partió de una presión alta y homogénea de B. tabacci en los distintos bloques (incidencias entre 20-40%; severidades 7-15 individuos por hoja). Las eficacias medias conseguidas por el producto (70-80 %) superan en todos los casos las de la referencia biológica (Piretrinas naturales al 4% con eficacias máximas del 50-60%).

En comparación con el producto convencional de referencia (Imidacloprid 20% con eficacias medias del 60-70%), Pirecris consigue resultados similares sin diferencias estadísticas y, además, en la mayoría de los casos eficacias superiores.

De esta manera comprobamos el fuerte efecto de choque en la bajada de poblaciones que aporta Pirecris, siendo capaz de disminuir más de la mitad de la población de mosca blanca en cada aplicación, facilitando de esta manera la suelta de fauna auxiliar y sin aportar residuos a la cosecha.

Resultados para el control de trips

Frankliniella occidentalis (Pergande) es una especie muy polífaga, capaz de colonizar y parasitar la mayor parte de cultivos hortícolas, describiéndose más de 200 plantas huésped4.

Esta especie de tisanóptero, igual que ocurre con B.tabacci, causa daños directos e indirectos sobre los cultivos. Como daños directos se clasifican las picaduras alimentarias y los efectos de la puesta5. Los daños indirectos son debidos, por un lado, a la infección de hongos fitopatógenos y bacterias a través de las heridas producidas por las picaduras alimentarias, y por otro lado, a su actuación como vector transmisor de virus. F. occidentalis, que es el principal y más eficaz vector del virus del bronceado del tomate (TSWV)6.

En el caso de trips, en la figura 2 (ver figura 2) se presentan los resultados de un ensayo en el que se compararon distintas estrategias de manejo de F. occidentalis en cultivo de pimiento. Se realizaron tres aplicaciones de producto, las cuales se evaluaron en un momento inicial (0DAA), 3 días después de la primera aplicación y 7 días después de la primera, segunda y tercera aplicación respectivamente (3DAA, 7DAA, 7DAB y 7 DAC). El diseño del ensayo se realizó siguiendo las guías EPPO para el control de trips. Seis tratamientos diferentes y un control absoluto sin tratar, con cuatro repeticiones y distribución por bloques al azar fueron las características principales de este estudio.

Figura 2. Evolución de las poblaciones de F. occidentalis (media de individuos por flor en los diferentes bloques) en cultivo de pimiento durante el ensayo. Como referencia biológica se utilizaron piretrinas naturales al 4% y como referencia convencional de síntesis química deltametrina. El programa convencional corresponde al programa completo de tratamientos que se realizan en la zona como estrategia más común.

En este ensayo se puede observar el efecto de choque y descenso de poblaciones de los tratamientos a partir de la primera aplicación (3DAA). Mientras en el control sin tratar la población ascendió casi el doble en siete días, los tratamientos con Pirecris consiguen reducir a prácticamente cero la media de trips por flor sin diferenciarse de un programa convencional. Este efecto Knock down se repite tras cada aplicación obteniendo resultados muy satisfactorios en todas las evaluaciones.

Cómo eliminar mosca blanca y trips en los cultivos: por qué es importante elegir el insecticida adecuado

La problemática, y la alta presión en aumento de las plagas en cultivos hortícolas, hacen necesarias nuevas herramientas sostenibles y rentables para los agricultores. No sólo son importantes los daños directos que causan estas plagas en los cultivos, sino que también se debe tener en cuenta el riesgo como vectores en la transmisión de fitopatógenos.

Pirecris es una nueva solución eficaz apta para estrategias de manejo de resistencias, estrategias de residuo cero, agricultura ecológica y gestión integrada de plagas. La aplicación y buen uso de Pirecris facilita el establecimiento de fauna auxiliar en el cultivo.

Las eficacias y control de las poblaciones en diferentes ensayos en solanáceas, tanto de mosca blanca (B. tabacci) en tomate y berenjena, como de trips (F. occidentalis) en pimiento muestran los buenos resultados obtenidos durante los últimos años en el proceso de registro del producto, cuya formulación es la única patentada de su categoría.

Artículo publicado por: Marta Muñoz-Usero, Consuelo Penella y Javier Nácher. Departamento técnico de Seipasa.
https://www.seipasa.com

Bibliografía:

1.- Hobbs, 2007; Kaiser et al., 1991; Logan, Régnière, & Powell, 2003; Rosenzweig, Iglesias, Yang, Epstein, & Chivian, 2001; Xing Liu, Heikki Lehtonen, Tuomo Purola, Yulia Pavlova, Reimund Rötter, 2016.
2.- Chuche & Thiéry, 2014; Redak et al., 2004; Weintraub & Beanland, 2006.
3. Elbert & Nauen, 2000; Palumbo, Horowitz, & Prabhaker, 2001; Ugurlu, 2012.
4.- Buitenhuis & Shipp, 2008; Demirozer, Tyler-Julian, Funderburk, Leppla, & Reitz, 2012.
5.- Rodríguez, De La Varga, Fernández, & Villar, 1996.
6.- Maris, Joosten, Goldbach, & Peters, 2004; Yang et al., 2012.

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